Las influenza AH1N1 podría generar grandes pérdidas en la economía de no ser controlada.
México está apenas reactivando sus normales actividades, luego de una considerable parálisis generalizada, suscitada en medio de varias medidas del gobierno para frenar el posible contagio de la influenza AH1N1.
México proyecta perder este año medio punto de su Producto Interno Bruto, PIB, por los efectos negativos que este temible virus ha generado sobre su economía. Incluso el BID apoyará a este país con un gran crédito especialmente destinado para fortalecer su lucha contra la influenza.
En EE.UU. está aumentando el número de personas infectadas con el virus, por lo tanto es probable que les suceda algo similar al caso mexicano y obviamente con iguales consecuencias en el plano económico, pero con una gran diferencia, que una disminución mayor a la prevista hasta ahora del PIB norteamericano, significaría una considerable desaceleración económica para muchos países.
Posibles efectos negativos en importantes economías, como es el caso concreto de Estados Unidos, podrían generar una ‘Pandemia Económica’ de grandes proporciones.
Definitivamente resultarían beneficiados algunos sectores económicos como laboratorios farmacéuticos, empresas productoras y comercializadoras de tapabocas, mascarillas y productos para el aseo y la desinfección.
Sin embargo, uno de los sectores más afectados sería el porcicultor, ya que muchas personas prefieren de todas maneras abstenerse de comer este tipo de carne, trayendo consigo un desplome en su precio.
Los otros sectores susceptibles a perjudicarse son el turismo, el comercio y todos aquellos que por sus características en la prestación de sus servicios, manejen aglomeraciones de personas o grupos de individuos de manera simultánea.
En este grupo podríamos tener como damnificados de la influenza AH1N1 a los centros comerciales y recreacionales, almacenes de cadena, hoteles, aerolíneas, restaurantes, cines, transporte masivo, teatros, conciertos, espectáculos deportivos, instituciones educativas y hasta cultos religiosos.
Sin embargo, si analizamos la historia, las pandemias que cobraron millones de víctimas fueron en épocas donde no se contaba con tantos avances médicos.
Además el mundo entero está actuando de una manera muy rápida y aparentemente bastante efectiva, por lo tanto lo que probablemente se espera, es que esta situación se normalice pronto y se puedan evitar graves daños en las economías locales y del mundo.
Hermann Stangl, consultor Financiero www.stangl.com.co
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